La Asamblea Nacional inició el análisis de una nueva reforma al sistema de asignación de escaños legislativos, que podría reemplazar el método Webster por el método D’Hondt. Este sería el cambio número 14 desde 1978, lo que evidencia una constante inestabilidad normativa en el modelo electoral del país.
La propuesta proviene de un proyecto heredado de la anterior mayoría correísta y plantea volver al sistema D’Hondt, un mecanismo que en el pasado benefició a grandes bloques políticos, como ocurrió con Alianza PAIS en 2013. En ese año, con solo el 55 % de los votos, lograron el 76 % de los escaños, lo que puso en evidencia los efectos desproporcionados de ese sistema sobre la representación democrática.
El método Webster, vigente desde 2020, ha buscado dar más espacio a las minorías y equilibrar la representación, dividiendo la votación de cada lista entre números impares.
\\En cambio, el D’Hondt divide por números consecutivos, lo que favorece a las listas con mayor votación y reduce las posibilidades de que partidos más pequeños logren representación. Expertos como Medardo Oleas cuestionaron el regreso al D’Hondt en un escenario con más de 230 organizaciones políticas registradas, lo que distorsiona el principio de proporcionalidad y podría marginar a sectores ciudadanos.









