El Consejo Nacional Electoral (CNE) implementó una figura clave para las elecciones del 13 de abril: los coordinadores de recinto. Estos actores serán el nexo entre las juntas receptoras del voto y el organismo, con el fin de atender incidentes, garantizar el orden y reforzar la transparencia del proceso electoral.
El nuevo cargo responde a recomendaciones de misiones internacionales como la OEA y la Unión Europea, tras la primera vuelta del 9 de febrero. Las observaciones incluyeron fallas en la capacitación electoral y falta de control sobre la fuerza pública, lo que afectó el normal desarrollo de la jornada.
El reglamento aprobado el 19 de marzo establece que los coordinadores estarán presentes en centros con más de cinco juntas, supervisando desde el ingreso de personas con discapacidad hasta la actuación de policías y militares. Además, deberán evitar proselitismo político y facilitar el trabajo de observadores.

La contratación temporal de 2.900 personas requerirá un presupuesto de $690.000, mientras que el fortalecimiento de la capacitación para coordinadores de mesa y demás personal elevaría la inversión total a $1′777.000. El objetivo es claro: reducir el 6 % de inconsistencias en actas detectado en la primera vuelta.









