Ecuador suscribió su primer Pacto Nacional por la Salud Mental, un acuerdo histórico liderado por la presidenta reemplazante María José Pinto y respaldado por 38 instituciones públicas, privadas, académicas y sociales. El Gobierno destacó que, por primera vez, la salud mental se ubica como una prioridad de Estado.
Durante el acto, Pinto llamó a fortalecer la acción intersectorial para enfrentar un problema que el país arrastra desde hace décadas. “Cuidar la salud mental no es un lujo, es una prioridad nacional”, afirmó, resaltando la corresponsabilidad de todos los actores para construir entornos protectores y una atención digna.
El Ministerio de Salud Pública reafirmó el compromiso estatal con un modelo preventivo y territorial. La OPS/OMS celebró el carácter participativo del pacto, señalando que los derechos deben vivirse “en escuelas, barrios, lugares de trabajo, hospitales y hogares”, impulsando una política pública sostenible.









