El presidente Daniel Noboa fue enfático al declarar que Ecuador no recibirá migrantes deportados de otras nacionalidades, en respuesta a la reciente polémica entre Estados Unidos y Venezuela tras la revocación de la licencia de operación a Chevron.
La reacción de Noboa se produjo luego de que Nicolás Maduro cuestionara la continuidad de los vuelos para recibir a venezolanos deportados desde Estados Unidos. Maduro calificó esta situación como un "problema" generado por la decisión de Estados Unidos, lo que ha afectado las comunicaciones para repatriar a sus ciudadanos.
El presidente ecuatoriano criticó con firmeza esta postura y aseguró que los regímenes autoritarios y extremistas actúan sin empatía, desentendiéndose del destino de quienes huyen de las crisis que ellos mismos provocaron. Además, señaló que los aliados de Maduro en Ecuador "guardarán silencio" y minimizarán el impacto de la decisión.









