El presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen, solicitó la renuncia de más de 40 funcionarios con lazos familiares en la institución. Su petición incluyó una reforma urgente al reglamento interno para prohibir estas contrataciones.
Esta decisión surgió luego de que se descubrieran redes de parentesco entre asambleístas y empleados, lo que fue considerado una práctica de nepotismo institucional. Olsen enfatizó que “no hubo preferencia para ninguna fuerza política” y que se trataba de una medida ética y equitativa. El Consejo de Administración Legislativa (CAL) aprobó el 12 de julio reformar el artículo 7 del Reglamento de Talento Humano para vetar el familiarismo en todos los niveles del Legislativo. Con ello, se busca eliminar “viveza criolla” y promover la meritocracia.
En la primera fase del proceso de depuración, ocho funcionarios fueron desvinculados y tres presentaron renuncia voluntaria. Olsen puntualizó que aún existen al menos 40 casos confirmados que están bajo revisión. Las indagaciones incluyeron cruces de datos con el Registro Civil para certificar vínculos de parentesco entre asambleístas y empleados. El objetivo es aplicar la medida sin distinción partidista ni privilegios.









