
TDAH en Ecuador: Un debate político que oculta necesidades urgentes
Colectivos piden políticas públicas inclusivas, no disculpas de candidatos presidenciales.
El reciente debate presidencial del 23 de marzo ha desatado una controversia sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), tras los comentarios de Luisa González hacia Daniel Noboa. La frase "Y tu déficit de atención no es mi problema, queridito", pronunciada por la candidata de la Revolución Ciudadana, fue vista por muchos como una minimización de una condición que afecta a miles de ecuatorianos. Para Francisco Pincay, quien tiene TDAH, sus palabras no solo fueron despectivas, sino que reflejan una falta de comprensión de las dificultades que enfrentan las personas con este trastorno.
Pincay, quien es docente y tiene hijas con TDAH, destaca que, a pesar de las dificultades, su familia ha logrado desarrollarse profesionalmente, gracias al apoyo de instituciones educativas que adoptaron metodologías inclusivas. Sin embargo, reclama que el Estado aún debe implementar políticas públicas más efectivas para garantizar una educación inclusiva para los niños con TDAH.
Por otro lado, el colectivo ‘Viviendo y sobreviviendo con TDAH’ emitió un comunicado pidiendo disculpas públicas de González. Sin embargo, la verificadora Lupa Media detectó irregularidades en la existencia de dicho colectivo, lo que generó más confusión. Pamela Sánchez, de ‘Niños con TDAH en Ecuador’, opinó que este tema no debería politizarse. Aseguró que su grupo no tiene relación con la mencionada agrupación, y recalcó que su objetivo es ofrecer apoyo e información, sin involucrarse en cuestiones políticas.

Aunque el TDAH es reconocido en la Ley de Educación como una necesidad educativa especial, aún persisten numerosos casos de discriminación en escuelas, y las familias a menudo enfrentan dificultades para acceder a medicamentos. Sánchez subraya que el gobierno debe simplificar los trámites para las familias y asegurar que los niños con TDAH reciban la atención que requieren sin ser discriminados.
En lugar de centrarse en disculpas políticas, las familias con miembros que padecen TDAH exigen un cambio real en la educación y la salud pública. Es esencial que el Estado asuma su responsabilidad y trabaje en políticas inclusivas que garanticen igualdad de oportunidades para todas las personas, independientemente de sus condiciones neurobiológicas.
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