El reciente debate presidencial del 23 de marzo ha desatado una controversia sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), tras los comentarios de Luisa González hacia Daniel Noboa. La frase "Y tu déficit de atención no es mi problema, queridito", pronunciada por la candidata de la Revolución Ciudadana, fue vista por muchos como una minimización de una condición que afecta a miles de ecuatorianos. Para Francisco Pincay, quien tiene TDAH, sus palabras no solo fueron despectivas, sino que reflejan una falta de comprensión de las dificultades que enfrentan las personas con este trastorno.











