El 30 de marzo de 2025, Luisa González, candidata presidencial de la Revolución Ciudadana, firmó un acuerdo con Pachakutik que detalla 25 puntos en los cuales se destacan varias propuestas que parecen más un retroceso hacia políticas económicas y sociales destructivas que una solución a los problemas del país. Estos puntos, lejos de generar confianza, solo refuerzan una agenda populista y anti-mercado que podría agravar aún más la crisis económica y la polarización social.
1. Seguridad, justicia y lucha contra la corrupción:
La lucha contra la inseguridad y la corrupción en este acuerdo se presenta como un mero discurso sin acciones concretas. La propuesta de equipar a las fuerzas públicas y desarrollar políticas públicas para enfrentar la pobreza es utópica, ya que carece de un plan claro que contemple el combate real a las estructuras criminales. Además, las medidas como el cobro de deudas pendientes al SRI y la transparencia en contrataciones pueden ser bien intencionadas, pero no tienen sustancia que garantice una mejora en la efectividad.
2. Recursos naturales y derechos de la naturaleza:
El acuerdo promete auditar y moratoriamente frenar la minería, lo que sería un desastre para la economía. La minería es una fuente crucial de ingresos para el país y una moratoria solo significaría la pérdida de miles de empleos y una reducción significativa en los ingresos fiscales. La postura anticapitalista del acuerdo también pone en peligro inversiones en sectores clave como el energético, que son vitales para el desarrollo del país.

3. Economía y empleo:
Las propuestas económicas de González, como la condonación de deudas a sectores pobres y el restablecimiento del IVA al 12%, solo profundizan la cultura de subsidios y dependencia. Estas medidas podrían generar un colapso fiscal, aumentar la inflación y perjudicar la clase media, que vería sus costos de vida elevarse significativamente. Fomentar la producción nacional a través de subsidios estatales no hará más que distorsionar los mercados y empobrecer aún más a los sectores productivos.
4. Derechos laborales y sociales:
Garantizar derechos laborales está bien, pero las propuestas de la Revolución Ciudadana, como el fortalecimiento de un IESS que ya ha sido históricamente ineficaz, no solucionan la falta de acceso real y efectivo a la salud. Solo se enfocan en seguir ofreciendo promesas vacías, sin una estructura financiera clara que permita sostener dichas promesas.









