El legendario Circo Rodas regresó a Córdoba con un espectáculo completamente renovado que combina humor, destreza y tecnología. La carpa, instalada en Avenida Duarte Quirós 5100, tiene capacidad para 2.380 personas y se presenta como la más grande del país. Más de 120 artistas y técnicos participan en una puesta que celebra la tradición circense con un enfoque moderno.
Desde el inicio, el público es recibido en un ambiente festivo donde luces, colores y música crean una atmósfera mágica. En el aire, una frase resume el espíritu del show: “Mientras exista un niño, el circo no morirá jamás.” Ese lema acompaña una experiencia que emociona a todas las generaciones.
El espectáculo busca mantener viva una tradición que trasciende décadas, adaptándose a los nuevos tiempos sin perder su esencia familiar. El Circo Rodas demuestra que la creatividad y el trabajo privado pueden sostener el arte popular incluso en contextos económicos desafiantes.

Acrobacias extremas y humor para todas las edades
La función se abre con el carismático Payaso Cachete y sus Gatitos, que mezclan humor clásico con guiños a redes sociales. Luego, trapecistas internacionales —algunos provenientes del Cirque du Soleil— elevan el nivel con números de precisión y riesgo. Cada acto busca sorprender al público y mantener el ritmo de adrenalina constante.
Uno de los momentos más impactantes es el doble globo de la muerte, único en Latinoamérica, donde motociclistas desafían la gravedad dentro de esferas metálicas. El número de magia 3D a cargo de Adán y Valentino aporta un toque tecnológico que moderniza la experiencia. En total, el show dura dos horas y cuenta con un intervalo de quince minutos.










