Los delincuentes se llevaron la caja fuerte completa y dejaron un mensaje de "La Fiel". Investigan un "datero" interno.
La investigación judicial por el asalto comando al estadio de Talleresavanza sobre la pista firme de una supuesta deslealtad interna. La Justicia busca a la banda que robó un botín de $ 97 millones en efectivo el pasado 1 de febrero. El hecho ocurrió con precisión milimétrica mientras el equipo jugaba contra Platense.
El fiscal Ernesto De Aragón trabaja sobre la hipótesis principal de una "entregada" planificada con información privilegiada. Los delincuentes contaban con datos sensibles sobre la ubicación exacta del dinero y el sistema de monitoreo. Sabían dónde estaba la recaudación de la tienda y conocían los movimientos de la seguridad.
El grupo ingresó por el portón 3 del estadio Francisco Cabasés con total impunidad operativa y conocimiento del terreno. Redujeron al guardia de seguridad privada mediante amenazas y fueron directo a las oficinas administrativas. Al no poder abrir la caja fuerte en el lugar, la cargaron completa en una camioneta.
Escribieron "La Fiel por siempre" en una pared lateral del predio antes de fugarse con el dinero.
Zona liberada y mensaje mafioso
Un detalle inquietante fue el grafiti que dejaron los asaltantes antes de escapar por la calle Tomás Lawson. Escribieron "La Fiel por siempre" en una pared lateral del predio antes de fugarse con el dinero. Los investigadores analizan si es una firma real de la barra o una maniobra de distracción.
La precisión del golpe expone la vulnerabilidad de la seguridad ante el avance del crimen organizado. Los ladrones conocían la disposición de las oficinas y los horarios rotativos del personal de vigilancia. Todo indica que hubo un "datero" que facilitó la logística para perpetrar el robo millonario.
La Justicia busca a la banda que robó un botín de $ 97 millones en efectivo el pasado 1 de febrero.
Justicia y seguridad en la mira
El presidente del club, Andrés Fassi, confirmó su intención de constituirse como querellante en la causa penal. La institución busca impulsar la investigación para esclarecer el ataque directo contra el patrimonio del club. La dirigencia pretende que caiga todo el peso de la ley sobre los autores materiales e intelectuales.
El Departamento Robos y Hurtos analiza las cámaras de seguridad para rastrear el vehículo utilizado en el ilícito. El asalto no fue un hecho al voleo, sino una operación ejecutada con inteligencia criminal previa. La Justicia debe determinar quién traicionó la confianza institucional del club para entregar el botín.