Juan Minujín volvió a meterse en la piel de Guillermo Esteban Coppola para la segunda temporada de la serie de Disney+ Coppola, el representante. El desafío no fue menor: cada jornada de rodaje arrancaba con cuatro horas frente al espejo entre pelucas, prótesis y maquillaje. La transformación iba mucho más allá de lo físico.
Para construir al personaje, el actor estudió durante meses a una de las figuras más reconocibles del espectáculo argentino. No bastaba con imitar la forma de hablar o las eses marcadas. El objetivo era encontrar al hombre detrás de esa personalidad desbordante, especialmente al “Guillote” actual, ya con más de 70 años y una vida marcada por grandes éxitos y también por pérdidas.

Minujín mantuvo largas conversaciones con el propio Coppola y revisó horas de material audiovisual. El representante, acostumbrado a las cámaras, dejó un archivo enorme de entrevistas. Sin embargo, el actor no buscaba solo repetir anécdotas conocidas. “Las anécdotas ya las conocemos. Era ver cómo, desde qué lugar miramos ahora”, explicó.












