Un fallo eléctrico dejó a 454 pasajeros de un tren de Ouigo a oscuras dentro de un túnel en Toledo y obligó a interrumpir parte del servicio entre Madrid y Levante; no hubo heridos, pero el incidente provocó cancelaciones y retrasos.
Egipto: Se destinaron 159 millones de euros en 2021 para la línea 1 del metro de El Cairo, 200 millones de euros en 2022 para trenes Talgo, 228 millones de euros en 2024 para material rodante y dos créditos aprobados en diciembre de 2025 por 62,99 millones de euros y 49,79 millones de euros para repuestos.
Uzbekistán: En 2019, el Ejecutivo socialista aprobó 57 millones de euros para suministro ferroviario.
Mientras el régimen de Pedro Sánchez financia trenes en África y Asia, las infraestructuras de España sufren una parálisis histórica. Un informe de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) publicado el 10 de marzo de 2026 reveló que la inversión ejecutada en la red española se sitúa un 66,7% por debajo de su pico de 2009. En 2025, la cifra alcanzó apenas 4.589 millones de euros, mientras que la participación de la infraestructura pública dentro de la inversión global se desplomó del 60% en 2009 al 37,9% en 2025. Además, entre 2016 y 2022 la inversión neta en la red nacional fue negativa, siendo incapaz de cubrir siquiera la depreciación del capital.
Este jueves 29 de octubre, la red de alta velocidad de España, bajo el nefasto gobierno de Pedro Sánchez, volvió a ser escenario de un grave colapso operativo. Un tren de la compañía Ouigo (formación 6775) que cubría la ruta entre Murcia y Valladolid sufrió un severo fallo eléctrico tras registrar un enganchón de catenaria (cable de alimentación eléctrica) que interrumpió por completo el suministro. El convoy quedó varado con 454 pasajeros a bordo en el interior del túnel de El Regajal, situado en el municipio de Ontígola (Toledo).
La avería dejó a la formación detenida dentro de un paso subterráneo de más de 1 kilómetro de longitud. Con el objetivo de racionar la batería de emergencia mientras se organizaban los equipos de rescate, la tripulación procedió a apagar el aire acondicionado y la iluminación principal del convoy, obligando a los 454 viajeros a permanecer a oscuras y soportar altas temperaturas. Pese a la gravedad del incidente, medios como El Español indicaron que «los viajeros se encuentran bien» y las autoridades confirmaron que no se registraron heridos.
Accidente ferroviario en Toledo
Para solucionar la emergencia, la operadora Ouigo envió otra unidad desde la que se coordinó el transbordo de los 454 pasajeros hacia la estación de Madrid Chamartín. Por su parte, los usuarios cuyo destino final era Segovia o Valladolid debieron completar el trayecto por carretera a bordo de autobuses. La avería obligó a interrumpir la circulación en una de las vías entre Valdemoro y Villarrubia de Santiago, provocando fuertes retrasos e interrupciones en los servicios de alta velocidad entre Madrid y Levante. Ante la gravedad de la situación, Ouigo canceló el servicio entre Madrid Chamartín y Valladolid, ofreció cambios de billete gratuitos, reembolsos integrales y anunció un reintegro extraordinario equivalente al 200% del valor del pasaje a los usuarios afectados.
Este nuevo colapso se produjo apenas 1 día después de la tragedia ferroviaria registrada el miércoles 28 de octubre de 2026 a las 8:54. En el kilómetro 118 de la línea de alta velocidadMadrid-Andalucía / Madrid-Sevilla, entre Los Yébenes y Urda (Toledo), un AVE de Renfe embistió por alcance posterior a un tren de Iryo que permanecía detenido en la vía. El impacto causó el descarrilamiento de la formación, provocando que dos vagones cayeran por un terraplén y dejando un sangriento saldo de al menos 69 personas fallecidas (con balances oficiales de 64, 68 y más de 60 muertos) y más de una centena de heridos. El parte técnico del personal divulgado por ADSLZone detalló que el tren quedó «fraccionado», manteniendo la cabeza tractora y cuatro coches sobre la vía mientras otros cuatro cayeron descarrilados.
El operativo movilizó a bomberos de Alcázar de San Juan y Orgaz, Protección Civil, tres helicópteros sanitarios y dosunidades de vigilancia intensiva móviles. Entre las víctimas mortales figuró la podóloga argentina Martina Conte Grand, mientras que su hermano Jeremías sufrió heridas de suma gravedad, según testimonios recabados por residentes como Carlos Campos.
Pedro Sánchez y Óscar Puente
Las investigaciones sobre el choque destaparon graves fallas del sistema: 24 minutos antes del accidente, a las 8:30, Adif ya había emitido un parte interno citando caídas en la central LZB de Urda, fallas en las comunicaciones GSM-R y pérdidas en los circuitos de vía, obligando a operar bajo el Bloqueo de Señalización Lateral (BSL). Asimismo, la Cadena SER reveló que el tren de Renfe habría recibido autorización para avanzar a pesar de hallarse ante una señal roja.
Frente a las críticas, el ministro de Transportes, Óscar Puente, intentó eludir responsabilidades atribuyendo el hecho a «un error del controlador de seguridad», lo que desató duras reprimendas públicas, entre ellas la de un campeón del mundo con España que le espetó en redes: "Twitter no es tu trabajo". Este siniestro se suma a los recientes accidentes de Adamuz (Córdoba) del 18 de enero de 2026 (que dejó 46 muertos por roturas en la vía) y Gelida (Barcelona).
Detrás del deterioro de la red ferroviaria se halla una escandalosa política presupuestaria impuesta por el gobierno socialista de Pedro Sánchez. Entre 2018 y 2025, la administración del PSOE aprobó el envío de más de 1.500 millones de euros (concretamente 1.512 millones de euros) en créditos públicos a través del Fondo para la Internacionalización de la Empresa (FIEM) y del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para financiar proyectos ferroviarios en el extranjero:
Accidente del día miércoles
Marruecos: En febrero de 2025, España otorgó más de 750 millones de euros a la Oficina Nacional de Ferrocarriles de Marruecos (ONCF) para la adquisición de 40 trenes interurbanos con motivo del Mundial de Fútbol de 2030, sumados a los 190 millones de euros concedidos en 2019 para los tranvías de Casablanca.