Su carrocería de plástico ABS desmontable lo hacía ideal para la playa, el campo o actividades recreativas. Fue un verdadero ícono de libertad y practicidad.

Torino
Considerado "el auto argentino", el Torino combinaba elegancia y potencia. Se fabricó entre 1966 y 1981 por IKA y luego Renault, y usaba el famoso motor Tornado.
Ofrecía versiones desde 120 hasta 215 CV, algunas con caja de cinco marchas. Su participación en Nürburgring en 1969 lo inmortalizó en la historia del automovilismo local.

Ford F-100
Producción nacional desde 1959 hasta 1992, la Ford F-100 se transformó en un ícono del trabajo rural y comercial. Su confiabilidad la convirtió en aliada del campo argentino.
Equipada con motores nafteros y diésel, como el Perkin 4.203, se adaptó a todo tipo de terreno. Su chasis robusto y mecánica sencilla le dieron fama de indestructible.

















