Recordó su vida en Córdoba y su familia. Dijo que a los Argentinos y a los Cordobeses no les gustan los puñales por la espalda.
Su mensaje fue muy extenso y con muchos ejemplos autorreferenciales que no tenían que ver con el juego. Pareció el discurso de campaña de un político.
Uno de los dos hoy se va de la casa.














