Un hombre de Texas se volvió viral en el mundo del coleccionismo tras afirmar que encontró un verdadero tesoro en un contenedor de basura: cientos de miles de cartas de Yu-Gi-Oh, incluyendo hojas sin cortar de fábrica que podrían valer casi un millón de dólares.
La historia, que parecía sacada de un sueño para cualquier fanático, rápidamente se transformó en un drama lleno de acusaciones y dudas.
Todo comenzó a finales de marzo cuando aparecieron a la venta en plataformas como eBay, Facebook y TikTok numerosas hojas sin cortar de cartas del juego basado en el manga japonés. Este tipo de productos es extremadamente raro en el mercado porque Konami, la empresa responsable de Yu-Gi-Oh, suele destruir las láminas defectuosas o sobrantes y es muy estricta con su control.
El vendedor ofrecía más de 500.000 cartas a granel y al menos 400 hojas sin cortar, un volumen que encendió todas las alarmas en la comunidad.












Las sospechas que generaron el escándalo