La película The Mandalorian y Grogu surge como una idea de último momento tras la huelga de guionistas de Hollywood en 2023, que retrasó la cuarta temporada de la serie. Jon Favreau, su director y guionista, tuvo que armar una nueva historia que pudiera funcionar de forma independiente, sin depender demasiado de lo ya visto en televisión.
El resultado es una aventura espacial que se siente de bajo riesgo para lo que se espera de una película de Star Wars. Después de los eventos de la tercera temporada, Din Djarin y el pequeño Grogu trabajan para la Nueva República cazando comandantes imperiales remanentes.
La trama se arma casi como una misión de videojuego: Djarin debe rastrear a un imperial misterioso y, de paso, rescatar al hijo secuestrado de Boba Fett. Funciona bien para episodios sueltos de una serie, pero decepciona cuando uno está sentado en una sala IMAX esperando algo épico.












