La propuesta socialista ampliaría el cuidado infantil gratuito hasta los 12 años con un costo anual de hasta USD 13 mil millones.
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Un sector de los Socialistas Democráticos de América (DSA) impulsa en Nueva York una nefasta propuesta para establecer un sistema de cuidado infantil universal, gratuito y de jornada completa, financiado íntegramente con fondos públicos. La iniciativa, que fue discutida recientemente en un encuentro partidario, ampliaría significativamente el alcance de los programas actuales y abriría un nuevo frente de debate sobre el gasto estatal y la carga impositiva.
El senador estatal demócrata Jabari Brisport explicó que el plan contempla brindar cobertura a niños desde las seis semanas de vida hasta los 12 años, lo que excede la propuesta del alcalde socialista Zohran Mamdani, centrada en menores de hasta cinco años. Según Brisport, el objetivo es crear un sistema ''verdaderamente universal'' que cubra toda la jornada laboral, en contraste con los actuales programas públicos que operan en horarios reducidos.
El costo estimado de la iniciativa oscila entre 8.000 y 13.000 millones de dólares anuales, una cifra considerablemente superior a los 4.500 millones que la gobernadora demócrata Kathy Hochul ha destinado para expandir el acceso al cuidado infantil en el próximo presupuesto. El senador también señaló que el plan incluiría al menos 1.200 millones de dólares para incrementar los salarios de los trabajadores del sector.
El plan que propone el socialismo en Nueva York supone un mayor costo y rango etario que el plan propuesto por el socialista Zohran Mamdani
Sin embargo, los impulsores de la propuesta no detallaron con precisión cómo se financiaría el programa. Mamdani ha planteado la posibilidad de aumentar impuestos a grandes fortunas y corporaciones, aunque Hochul ha manifestado su rechazo a nuevas cargas tributarias, proponiendo en cambio utilizar ingresos ya existentes.
Actualmente, la ciudad de Nueva York ofrece programas gratuitos de educación temprana, como el ''pre-K'' y el ''3-K'', que cubren parte de la jornada diaria para niños de tres y cuatro años. La propuesta del DSA apunta a ampliar tanto la cobertura etaria como la duración del servicio, alineándose en parte con modelos internacionales como el de Quebec, donde el cuidado infantil es fuertemente subsidiado.
La iniciativa ha generado críticas desde sectores políticos opositores. La concejal Joann Ariola advirtió que el proyecto podría implicar una carga fiscal excesiva para los contribuyentes en un contexto económico ya desafiante en el estado. También cuestionó el rol del Estado en la educación temprana, planteando preocupaciones sobre una posible influencia ideológica.
El plan propuesto por el socialismo de Nueva York también supone un enorme costo por encima de lo propuesto por la gobernadora demócrata, quien se ha mostrado en contra de aumentar impuestos para financiar los programas de cuidado infantil
En la misma línea, Doug Kellogg, representante de la organización ''Americans for Tax Reform'', sostuvo que el plan refleja una expansión del gasto público difícil de sostener y advirtió sobre el impacto acumulativo de este tipo de políticas socialistas en el sistema tributario.
El debate también se centra en la viabilidad financiera del proyecto. Analistas críticos señalan que programas de esta magnitud requieren fuentes de financiamiento claras y sostenibles para evitar déficits estructurales. Además, advierten que una mayor intervención estatal podría afectar la oferta privada de servicios de cuidado infantil y limitar la diversidad de opciones disponibles para las familias.