Texas busca atraer empresas y millonarios mientras crecen las críticas a las políticas fiscales de Mamdani en Nueva York.
Nuevo
Agregar La Derecha Diario en
Compartir:
El gobernador de Texas, Greg Abbott, redobló su ofensiva para atraer empresas y multimillonarios desde estados gobernados por demócratas, utilizando como principal ejemplo las nefastas políticas socialistas impulsadas por el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
Mientras el dirigente progresista avanza con propuestas de mayores impuestos a propiedades de lujo y regulaciones destinadas a combatir la desigualdad económica, el gobierno texano busca posicionarse como un destino favorable para empresarios, inversores y grandes corporaciones.
La disputa refleja un debate cada vez más profundo dentro de Estados Unidos sobre el equilibrio entre la llamada ''justicia social'' y el crecimiento económico. Abbott sostiene que las políticas progresistas aplicadas en ciudades como Nueva York generan un clima hostil para la inversión privada y terminan provocando la salida de empresas, empleos y contribuyentes de altos ingresos. Del otro lado, Mamdani defiende medidas orientadas a aumentar la recaudación fiscal y enfrentar la crisis de vivienda que afecta a millones de neoyorquinos.
El gobierno republicano de Greg Abbott impulsa una ofensiva para atraer empresas que se fugan desde Nueva York a Texas
La tensión se intensificó tras un enfrentamiento público entre Mamdani y Ken Griffin, fundador del fondo de inversión Citadel y una de las figuras más influyentes de Wall Street. El conflicto comenzó luego de que el alcalde difundiera un video en el que promovía impuestos adicionales para residencias secundarias valuadas en más de cinco millones de dólares. Mamdani utilizó como ejemplo el penthouse de Griffin en Manhattan, comprado por 238 millones de dólares, una de las propiedades más costosas de la ciudad.
El empresario reaccionó con dureza y calificó el video como ''extraño e inquietante''. Además, reveló que Citadel está reconsiderando su proyecto para construir una torre de oficinas valuada en 6.000 millones de dólares en Manhattan. Griffin también destacó la expansión de la firma en Florida, estado que definió como una alternativa mucho más favorable para el crecimiento empresarial debido a sus menores impuestos y regulaciones más flexibles.
Las declaraciones fueron rápidamente aprovechadas por Abbott, quien convirtió la captación de empresas en uno de los pilares de su estrategia política y económica. A través de su vocero, Andrew Mahaleris, el gobernador afirmó que Texas ofrece ''un entorno pro-crecimiento'' gracias a la ausencia de impuesto estatal a la renta, regulaciones razonables y políticas que promueven la libre empresa. Según el gobierno republicano, medidas como las impulsadas por Mamdani castigan a quienes generan empleo y desalientan nuevas inversiones.
El empresario Ken Griffin analiza mudar sus operaciones al estado de Florida tras haber tenido desencuentros con el demócrata Mamdani
En los últimos años, Texas logró atraer a numerosas compañías que abandonaron estados con mayores cargas impositivas y costos operativos. Abbott sostiene que este fenómeno demuestra el fracaso de modelos económicos impulsados por gobiernos progresistas. Como ejemplo reciente, el gobernador celebró la decisión de Dell Technologies de trasladar su domicilio legal desde Delaware hacia Texas, un movimiento que consideró una señal de confianza del sector privado en el estado.
Los datos económicos fortalecen la narrativa republicana. Según cifras federales, el producto económico per cápita de Texas creció más de un 10% entre 2021 y 2024, un desempeño superior al registrado en estados gobernados por demócratas como California o Nueva York.
Abbott utiliza esos indicadores para argumentar que políticas de bajos impuestos y promoción empresarial generan crecimiento sostenido, creación de empleo y una base fiscal más sólida sin necesidad de aumentar la presión tributaria.
El estado republicano sureño ha logrado atraer numerosas inversiones desde estados demócratas que poseen altos costos operativos y cargas impositivas
Las críticas hacia Mamdani se centran especialmente en el riesgo de una fuga de capitales y contribuyentes de altos ingresos. Nueva York depende en gran medida de la recaudación proveniente del sector financiero y de las grandes fortunas que residen o invierten en la ciudad.
Por eso, analistas económicos advierten que incluso una salida moderada de empresas o multimillonarios podría afectar el empleo, reducir los ingresos fiscales y debilitar la competitividad de la principal capital financiera del mundo.
El caso de Chicago aparece como un antecedente que preocupa a dirigentes y empresarios. En 2022, Ken Griffin trasladó la sede global de Citadel desde Illinois hacia Miami, argumentando problemas de inseguridad y políticas desfavorables para los negocios.
La mudanza significó para Chicago la pérdida progresiva de empleos altamente remunerados, reducción de inversiones corporativas y el alejamiento de uno de los principales financistas de instituciones culturales y educativas locales.
Aunque Mamdani insiste en que sus propuestas buscan construir una ciudad más justa y accesible, sus detractores consideran que el alcalde prioriza burdos objetivos ideológicos por encima de la estabilidad económica. Sectores empresariales sostienen que medidas dirigidas específicamente contra grandes fortunas generan incertidumbre y alimentan la percepción de que Nueva York se vuelve cada vez menos amigable para la inversión privada.
El alcalde comunista de la Ciudad de Nueva York ha sido duramente criticado por sus nefastas políticas progresistas en el plano económico y comercial