El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reclamó al Reino Unido aumentar la producción de petróleo y gas en el mar del Norte para hacer frente a la crisis energética que atraviesa Europa y reducir el impacto de la guerra entre Estados Unidos e Irán sobre los consumidores.
Durante su visita a Dublín, Trump sostuvo que una mayor explotación de los recursos energéticos británicos permitiría incrementar la oferta de combustible y reducir considerablemente los precios del gasóleo utilizado para calefacción. El mandatario presentó el desarrollo del mar del Norte como una alternativa estratégica frente a la volatilidad provocada por las tensiones en Medio Oriente y las dificultades en las principales rutas internacionales de suministro.
''Si el Reino Unido abre el mar del Norte, vuestros precios se desplomarán'', afirmó Trump ante periodistas después de reunirse con autoridades irlandesas. El presidente estadounidense insistió en que esa zona marítima constituye uno de los yacimientos más valiosos del mundo y cuestionó que Londres todavía no haya permitido una explotación más amplia de sus reservas.
El presidente Donald Trump instó al Reino Unido a abrir la producción de hidrocarburos en el Mar del Norte para reducir el precio del gas y el petróleo
La propuesta de Trump cobra especial relevancia en medio del aumento de los costos energéticos en Europa. En Irlanda, el precio del gasóleo para calefacción ha aumentado aproximadamente un 40% desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, de acuerdo con los datos citados durante la visita presidencial.
Para Trump, aumentar la producción energética en el propio territorio de los países occidentales permitiría reducir la dependencia de proveedores externos y ofrecer una mayor protección frente a conflictos que puedan interrumpir las cadenas internacionales de suministro. Su argumento forma parte de una política que prioriza el aprovechamiento de los recursos nacionales como herramienta para fortalecer la seguridad energética.
El mandatario estadounidense ha presionado repetidamente al Reino Unido para que aproveche las reservas del mar del Norte. Su postura también coincide con su defensa de una mayor producción de hidrocarburos en Estados Unidos, con el objetivo de incrementar la oferta y contener los precios para hogares y empresas.
El precio de los combustibles ha visto un notable aumento desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos y el régimen iraní
La situación se ha vuelto más urgente debido a la guerra en Medio Oriente y al bloqueo sostenido del Estrecho de Ormuz, una de las principales vías marítimas utilizadas para transportar petróleo y otros productos energéticos. Cualquier interrupción prolongada en esa zona puede generar presiones adicionales sobre los mercados internacionales y elevar los costos para los países que dependen de las importaciones.
El mercado europeo ya refleja parte de esas tensiones. El precio del barril de Brent, referencia internacional para Europa y vinculado históricamente a la producción del mar del Norte, cerró el viernes en 104,61 dólares, después de haber superado los 109 dólares durante la semana. El valor alcanzó así niveles que no se registraban desde mediados de mayo.
Trump considera que una mayor producción británica podría contribuir a ampliar la oferta disponible en Europa precisamente cuando el mercado enfrenta mayores riesgos geopolíticos. Desde su perspectiva, aumentar la extracción de petróleo y gas en una región productora cercana a los consumidores europeos ayudaría a limitar la exposición a interrupciones provocadas por conflictos internacionales.
El barril de petróleo ''Brent'' ha cerrado la semana a USD 104,61 tras haberse acercado a los USD 109
Durante su visita, el presidente también reveló que los hutíes de Yemen, aliados de Irán y con influencia sobre una zona estratégica para el transporte marítimo entre Europa y Asia, se comunicaron con Washington para pedir que Estados Unidos no intervenga contra ellos.
''Los hutíes nos llamaron y no quieren luchar contra nosotros'', afirmó Trump, en una declaración que se produjo mientras su administración mantiene una postura de presión sobre Irán y sus aliados regionales.
En paralelo, se espera que el Gobierno británico avance con un proyecto de exploración gasística conocido como ''Jackdaw'', cerca de Aberdeen, en Escocia. El proyecto representaría un giro respecto de las restricciones aplicadas a nuevos desarrollos de hidrocarburos durante los últimos años y podría abrir la puerta a una mayor actividad energética en el mar del Norte.
El presidente estadounidense aseguró que los hutíes de Yemen se comunicaron con Washington para pedir que Estados Unidos no intervenga contra ellos