El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, firmó junto a la líder interina del régimen venezolano, Delcy Rodríguez, el acuerdo petrolero más grande de la historia entre Estados Unidos y Venezuela.
La firma se produjo durante la visita de Wright a Caracas, donde mantuvo reuniones con autoridades venezolanas y representantes de empresas del sector energético.
Wright había llegado a la sede del Ejecutivo venezolano, el Palacio de Miraflores, para participar de las reuniones y avanzar en acuerdos relacionados con los hidrocarburos.
El funcionario estadounidense se encontraba en Venezuela desde el martes y estuvo acompañado por el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Caracas, John Barrett, y por el vicepresidente sectorial de Economía de Venezuela, Calixto Ortega Sánchez.
Uno de los principales puntos de la visita fue el nuevo contrato para la petrolera estadounidense Chevron en la Faja del Orinoco, la mayor reserva de crudo en el mundo.
Un acuerdo histórico
En paralelo, Chevron anunció que ampliará sus operaciones en Venezuela y que proycta invertir USD 7.000 millones durante los próximos cinco años, además de duplicar su producción en el país.
En un comunicado, la petrolera informó que había alcanzado acuerdos con Venezuela destinados a mejorar las condiciones fiscales, comerciales y legales de sus empresas conjuntas en el país.
Según la compañía, esos acuerdos permitirán respaldar inversiones superiores a los USD 7.000 millones durante los próximos cinco años.
Los planes contemplan además duplicar la producción de las sociedades de Chevron en Venezuela durante ese período, hasta alcanzar aproximadamente 600.000 barriles diarios.
Chris Wright y Delcy Rodríguez.
La firma del acuerdo entre Estados Unidos y Venezuela se produjo pocos días después de que el presidente Donald Trump informara sobre un acuerdo para desarrollar las reservas petroleras venezolanas y otorgar al Pentágono una participación en los beneficios obtenidos.
El acuerdo, aprobado por la Asamblea Nacional venezolana, contempla también el acceso preferencial de Estados Unidos a 17 campos petroleros y el control de instalaciones que hasta ahora estaban vinculadas con empresas de origen ruso y chino.
El mandatario estadounidense también anticipó que el acuerdo permitirá a Estados Unidos obtener el control mayoritario sobre una porción de las 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo venezolano.
El pacto energético marca un giro histórico en la geopolítica de la región tras la captura del exdictador Nicolás Maduro a principios de año a manos de fuerzas especiales estadounidenses