El diputado John Moolenaar pidió a Trump endurecer la postura ante China y exigir respuestas sobre Irán, Taiwán, tecnología y acceso al mercado estadounidense.
El presidente del Comité Selecto de la Cámara de Representantes sobre China, el republicano John Moolenaar, pidió al presidente Donald Trump que mantenga una posición firme frente a Beijing durante su próxima reunión con el líder chino Xi Jinping y evite realizar concesiones que puedan favorecer los intereses estratégicos del Partido Comunista Chino.
En una carta enviada a Trump el 18 de septiembre, Moolenaar sostuvo que la cumbre prevista para el 24 de septiembre en Washington debe servir para ''reafirmar y defender vigorosamente los intereses críticos estadounidenses''. El legislador afirmó que la administración debe partir de la premisa de que China continuará actuando como un adversario cada vez más endurecido de Estados Unidos.
Trump y Xi tienen previsto mantener su segundo encuentro presencial del año, en un momento marcado por disputas comerciales, tensiones tecnológicas, restricciones sobre minerales críticos y diferencias en torno a Taiwán.
Uno de los principales puntos planteados por Moolenaar es la relación entre China e Irán. El congresista citó informes según los cuales entidades chinas habrían proporcionado imágenes satelitales de bases militares estadounidenses en Jordania antes de un ataque con misiles ocurrido en julio, en el que murieron tres militares estadounidenses. El Gobierno chino ha rechazado esas acusaciones.
El diputado republicano John Moolenaar le solicitó al presidente Donald Trump mantener una posición firme con el régimen de Xi Jinping a poco tiempo del segundo encuentro presencial entre ambos mandatarios
Trump, consultado sobre el asunto, evitó comprometerse a plantearlo directamente ante Xi y señaló que Estados Unidos y China realizan actividades de espionaje mutuamente. Moolenaar, sin embargo, pidió al presidente que deje claro a Beijing que cualquier asistencia que permita ataques contra tropas estadounidenses sería considerada una escalada grave y debería generar consecuencias.
El legislador también puso el foco en Taiwán y en un paquete de armas estadounidense valorado en hasta 14.000 millones de dólares que permanece pendiente de aprobación presidencial. Donald Trump había descrito anteriormente la venta como una ''muy buena ficha de negociación'' después de reunirse con Xi en Beijing.
Moolenaar reclamó que Estados Unidos no permita que las objeciones de China condicionen sus ventas de armas o su cooperación de seguridad con Taiwán y otros aliados regionales. Según el congresista, el crecimiento de las capacidades militares chinas y las tensiones con países vecinos constituyen factores centrales de la inestabilidad regional.
El presidente estadounidense remarcó que mantiene la venta de un paquete de armas a Taiwán como una ''muy buena fecha de negociación''
Otro frente señalado por Moolenaar es el sector automotor. Trump declaró recientemente que estaría dispuesto a permitir que fabricantes chinos construyan vehículos dentro de Estados Unidos si emplean trabajadores estadounidenses, aunque mantiene su oposición a que empresas chinas produzcan automóviles en México para luego venderlos en el mercado estadounidense.
Moolenaar advirtió que permitir la instalación de fabricantes chinos podría generar riesgos para la industria estadounidense debido al respaldo estatal que reciben numerosas compañías de China. Por ello, pidió que cualquier proyecto de este tipo sea sometido al máximo nivel de revisión y que Washington evite otorgar ventajas negociadoras a empresas vinculadas a Beijing.
El republicano también pidió mayores restricciones al acceso chino a tecnologías avanzadas estadounidenses, incluidos servicios de computación en la nube, inteligencia artificial y equipos utilizados para fabricar semiconductores. Su posición refleja la creciente preocupación en Washington por la posibilidad de que tecnologías desarrolladas en Estados Unidos contribuyan al fortalecimiento militar y económico de China.
Moolenaar reclamó además que la Casa Blanca mantenga la presión sobre Beijing por los estadounidenses detenidos en China, una práctica que calificó de ''diplomacia de rehenes''.
Scott Bessent se reunirá con el viceprimer ministro chino para discutir sobre temas relacionados a comercio y minerales críticos
La cumbre se celebrará mientras ambos gobiernos intentan mantener una tregua comercial. La suspensión china de controles ampliados a las exportaciones de tierras raras y la actual pausa en la escalada arancelaria entre Washington y Beijing están previstas para expirar el 10 de noviembre.
Antes de la reunión presidencial, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino He Lifeng mantendrán conversaciones sobre inteligencia artificial, comercio y minerales críticos.