Con una retirada ordenada y sin sufrir una derrota militar como "Sleepy" Joe Biden en Afganistán, el presidente Donald Trump anunció este miércoles que las últimas fuerzas estadounidenses se retiran de Irak. La noticia marca el fin de la presencia del ejército de EEUU en el país de Medio Oriente tras 20 años de una guerra iniciada por George W. Bush.
En su comunicado, el mandatario lanzó críticas contra Bush, Obama y Biden al calificar la guerra en Irak como un "pantano" para las fuerzas militares. También recalcó que esta es, a diferencia de la caótica y costosa decisión de Biden en 2021, una salida ordenada de tropas.
"Hoy me complace anunciar que las últimas fuerzas estadounidenses se retiran de Irak. Ha sido mucho tiempo, con muy malas decisiones que nos metieron en este pantano en primer lugar, pero pronto eso será parte de la historia. ¡Este es un gran día para Estados Unidos y, lo que es importante, nos vamos con Irak teniendo un maravilloso nuevo primer ministro, Ali al-Zaidi, a quien apoyé desde el principio y respaldé por completo!", declaró Trump.
Trump visita a las tropas en Irak durante su primer mandato.
"Iniciada en 2003 bajo la presidencia de George W. Bush, y continuada bajo la administración de Barack Hussein Obama en 2014 y Sleepy Joe Biden, la Operación Inherent Resolve termina en 2026 bajo el liderazgo de Donald J. Trump. Este día es una victoria para EEUU, una victoria para Irak y una victoria decisiva sobre el ISIS, que ha sido completamente diezmado por la primera administración de Trump, junto con otros actores muy malos y peligrosos", siguió.
"A diferencia de Afganistán, donde se dejó mucho equipo militar y todo lo demás, y 13 guerreros yacen muertos, con muchos heridos graves, esta salida ordenada de las fuerzas de la coalición y del equipo de la base aérea de Erbil marca el fin de una excursión muy cara al infierno. Fijé una misión clara, di a nuestros comandantes las herramientas para terminarla y me negué a dejar que una presencia temporal se convirtiera en permanente", afirmó.
"Tuve la opción de quedarme o irme, y sentí, sin lugar a dudas, ¡que era hora de que Estados Unidos volviera a casa! El primer ministro al-Zaidi es excepcional y, con suerte, podrá manejar las cosas muy bien. Vinimos a combatir un califato. Ya no hay califato. ¡Nos vamos a casa!", concluyó el líder republicano.