El corrupto fiscal demócrata Jack Smith testificó hoy ante el Comité Judicial del Senado y tuvo que dar respuestas sobre su desempeño en la investigación contra Trump.
El equipo del ex fiscal especial Jack Smith —puesto por el expresidente Joe Biden para perseguir a Trump cuando este era opositor—pinchó los teléfonos de casi 50 periodistas y funcionarios del primer gobierno del líder republicano, según informó el medio Fox News.
Estas revelaciones se conocieron antes que de Smith testificara hoy ante la audiencia del Comité Judicial del Senado. Los registros más recientes revelan que la operación de espionaje incluyó comunicaciones entre funcionarios trumpistas y periodistas que trabajan para algunas de las organizaciones de noticias más grandes del país.
"¿Qué dirán los medios partidistas sobre este vergonzoso exceso de alcance gubernamental? Esto no fue una investigación normal de ninguna manera", declaró el senador republicano Chuck Grassley, presidente del Comité Judicial de la Cámara Alta.
Los registros provienen de una citación del 2 de junio de 2023, cuando el equipo de Smith le solicitó a la oficina de Archivos Nacionales que entregue documentos que contenían mensajes de texto de teléfonos asociados con varios funcionarios que sirvieron en la primera Casa Blanca de Trump.
Escándalo: El fiscal que investigó a Trump por orden de Biden espió llamadas y textos de 50 periodistas y legisladores.
En otro correo electrónico, que data del 21 de agosto de 2023, el número dos de Smith, Thomas Windom, le instruye a los miembros del equipo que investigaba a Trump —incluidos fiscales y personal del FBI—a descargar documentos asociados con los mensajes de texto de los teléfonos de los funcionarios de la Casa Blanca.
El comité del Congreso ha identificado a los periodistas y funcionarios cuyas comunicaciones aparecen en los registros, pero no planea revelar sus nombres debido a preocupaciones de privacidad, indicó la oficina de Grassley. En general, lo que esta divulgación logra es ampliar las dudas en torno al manejo de los registros de la Casa Blanca por parte de Smith y su equipo.
Presionado por Grassley durante la audiencia de este martes, Smith reconoció que también obtuvo datos de individuos que le donaron pequeñas sumas de dinero a la campaña de Trump y otros políticos, con el propósito de "llevar a cabo una investigación criminal de uno de los delitos más graves que jamás haya ocurrido en la historia de nuestra nación", refiriéndose a las acusaciones contra el entonces candidato del Partido Republicano.