El senil expresidente demócrata quería que 1,5 millones de guatemaltecos, 600.000 ecuatorianos, 464.000 nicaragüenses y 455.000 venezolanos sigan siendo elegibles para el TPS. Con este movimiento, Biden planeaba entregarle el poder a Trump dejándole como herencia una crisis migratoria sin precedentes y blindar de las deportaciones a millones de ilegales.
En plan de la administración demócrata se centraba en otorgar alivio migratorio mediante el TPS a un país en particular: Haití. Algunos actores habrían presionado a Biden para amplíe esta lista y designe como beneficiarios del TPS a otros países como Nepal, Honduras, Ucrania y Afganistán.