El gobierno del presidente Donald Trump anunció este miércoles nuevas restricciones comerciales contra tres empresas chinas del sector genético, acusadas de colaborar con las autoridades del régimen comunista de China en prácticas relacionadas con el trabajo forzado de uigures y otras minorías perseguidas en la región de Xinjiang.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) incorporó a ''BGI Genomics'', ''MGI Tech'' y ''Shenzhen BGI Technology'', conocida también como ''BGI Group'', a una lista federal que permite bloquear la entrada de productos vinculados con la explotación laboral.
La decisión representa un nuevo paso de Washington para impedir que empresas señaladas por posibles violaciones de derechos humanos accedan al mercado estadounidense y se beneficien económicamente de actividades relacionadas con la represión de minorías étnicas.

Washington refuerza las medidas contra el trabajo forzado
Las restricciones se aplican mediante la ''Ley de Prevención del Trabajo Forzado Uigur'', que establece la presunción de que los productos fabricados total o parcialmente por las compañías incluidas en la lista fueron elaborados mediante trabajo forzado.
En consecuencia, las autoridades aduaneras estadounidenses deben impedir, por regla general, su importación, salvo que las empresas importadoras presenten pruebas claras y convincentes de que no se utilizó mano de obra forzada.
Según el DHS, ''BGI Genomics'' realizó pruebas genéticas en cooperación con las autoridades de Xinjiang, mientras que MGI proporcionó capacidades tecnológicas para efectuar análisis de ADN en la región.















