En la cadena nacional de anoche, Donald Trump desclasificó documentos que evidencian que funcionarios de inteligencia —el denominado "Estado profundo" (deep state)— trabajaron activamente para ocultar que la información sobre la injerencia china en las elecciones de 2020 llegara al conocimiento del pueblo estadounidense y del propio presidente.
En particular, Trump denunció que un grupo de agentes de inteligencia intentó encubrir que el régimen de Xi Jinping buscaba recopilar datos del padrón electoral de EEUU para interferir en aquellos comicios federales en favor de Joe Biden.
"En este momento estoy manejando, básicamente, un gobierno en las sombras dentro del FBI", escribió Nikki Floris, entonces subdirectora adjunta de la División de Contrainteligencia del FBI, en un mensaje de texto desclasificado. Floris fue la espía que lideró los esfuerzos para suprimir un informe de inteligencia que acusaba a Biden y al Partido Comunista Chino de aliarse para producir licencias de conducir falsas con el objetivo de facilitar votos por correo fraudulentos.
Según los archivos, el FBI temía que el contenido del informe censurado por Floris contradijera las declaraciones de su entonces director, Christopher Wray, ante el Congreso, quien había testificado que la injerencia extranjera no representaba una amenaza significativa para la elección presidencial. Fue por este motivo que la agencia comenzó a alterar y a ocultarle información a Trump en los informes diarios de inteligencia que recibía el jefe de Estado.
La CIA y el FBI sabían de la interferencia china desde abril de 2020
"Hemos modificado deliberadamente el único PDB pendiente para evitar cualquier vínculo directo con la elección", escribió a fines de noviembre de 2020 un analista de Inteligencia Estratégica especializado en China, cuyo nombre sigue oculto. El encubrimiento llegó a oídos de espías pertenecientes al Consejo Nacional de Inteligencia, quienes manifestaron su oposición.
"Este es un muy buen ejemplo, aunque está lejos de ser el único, de lo que vengo señalando desde el verano: la Comunidad de Inteligencia está evitando deliberadamente mencionar cualquier conexión con las elecciones por razones que no son sustantivas", acotó un experto en ciberseguridad que trabajaba para la comunidad de inteligencia.
"Ya en abril de 2020 sabíamos que la inteligencia china tenía datos de registros de votantes de varios estados y los estaba analizando con vistas a las elecciones de 2020", le aseguró el exespía Christopher Porter al portal Just the News en marzo. "Pero la CIA bloqueó los intentos de informar al presidente Trump y luego impidió que muchos de esos informes llegaran al Congreso".