El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva advertencia a Francia y amenazó con imponer aranceles del 100% a todos los vinos y champañas franceses si París mantiene el impuesto digital que grava a las grandes empresas tecnológicas estadounidenses, reavivando una disputa comercial que amenaza con dominar la agenda de la cumbre del G7 que se celebra esta semana en la ciudad francesa de Évian.
En una entrevista con el New York Post, Trump afirmó que transmitió personalmente el mensaje al presidente francés, Emmanuel Macron, y sostuvo que Estados Unidos no puede permanecer indiferente ante una política fiscal discriminatoria contra compañías estadounidenses.
''Le pedí que no cobrara impuestos a las empresas estadounidenses y, si lo hacen, no tengo otra opción que imponer un arancel del 100% a todos los champagnes y vinos procedentes de Francia'', declaró Trump. ''Todo lo que tiene que hacer es eliminar ese impuesto y no tendría esa presión''.
La advertencia representa la escalada más reciente en una disputa iniciada en 2019, cuando Francia aprobó un impuesto sobre los servicios digitales destinado a gravar los ingresos obtenidos en territorio francés por gigantes tecnológicos como Google, Amazon, Meta y Apple. Washington ha argumentado durante años que la medida afecta de manera desproporcionada a empresas estadounidenses y constituye una barrera comercial encubierta.

Según datos del Ministerio de Finanzas francés, el gravamen genera cientos de millones de dólares anuales para las arcas del Estado. Sin embargo, la administración Trump sostiene que se trata de una política diseñada específicamente para recaudar fondos a expensas de compañías estadounidenses, ya que grava los ingresos brutos y no las ganancias, una característica que la Casa Blanca considera especialmente perjudicial.
La respuesta de Macron fue desafiante. En declaraciones al canal francés TF1, el mandatario aseguró que los aranceles no benefician a ninguna de las partes y rechazó la posibilidad de ceder ante las presiones estadounidenses.
''No, porque así no funcionan las cosas'', afirmó cuando fue consultado sobre si modificaría la política fiscal francesa para evitar represalias comerciales.
Las declaraciones contrastan con los mensajes transmitidos días antes por el Palacio del Elíseo, que había sugerido que la disputa se encontraba prácticamente resuelta entre ambos gobiernos. Fuentes cercanas a Macron llegaron a afirmar que el tema ya no formaba parte de las discusiones pendientes dentro del G7, una versión que fue rápidamente desmentida por funcionarios estadounidenses.










