La primera ministra italiana Giorgia Meloni avanza con un ambicioso plan para devolver la energía nuclear a Italia después de casi cuatro décadas sin reactores activos, en una decisión que el gobierno considera fundamental para garantizar soberanía energética, reducir costos y fortalecer la economía italiana frente a las crisis internacionales.
Italia abandonó oficialmente la energía nuclear tras el referéndum de 1987 realizado luego del desastre de Chernóbil. Sin embargo, durante los últimos años el país quedó cada vez más expuesto a la dependencia del gas importado y a la volatilidad energética internacional, especialmente tras la guerra entre Rusia y Ucrania. Actualmente, cerca de la mitad de la electricidad italiana sigue dependiendo del gas natural, una de las tasas más altas de Europa.













