El presidente Donald Trump redobló su ofensiva diplomática en Medio Oriente al presionar a varias naciones musulmanas para que se incorporen a los ''Acuerdos de Abraham'' como condición clave para participar de un futuro acuerdo regional con Irán.
La iniciativa, revelada tras una serie de conversaciones mantenidas durante el fin de semana con líderes de la región, busca consolidar un nuevo escenario político basado en la cooperación entre Israel y el mundo árabe, mientras avanzan negociaciones sensibles entre Washington y Teherán.
Según explicó Trump en publicaciones realizadas en Truth Social, mantuvo contactos con Arabia Saudita, Qatar, Egipto, Pakistán, Turquía, Jordania, Bahréin y Emiratos Árabes Unidos. Durante esas conversaciones, el mandatario sostuvo que, después del enorme esfuerzo diplomático desplegado por Estados Unidos para reducir las tensiones regionales, ''debería ser obligatorio'' que estos países se sumen simultáneamente a los Acuerdos de Abraham.












