En medio de la carrera por la gobernación de California, el dirigente demócrata Tom Steyer generó un fuerte rechazo al plantear públicamente la posibilidad de abolir el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y avanzar incluso en su criminalización.
La declaración se viralizó rápidamente en redes sociales luego de que el propio Steyer afirmara que ICE actúa “como una organización criminal”, acusándola de prácticas como intimidación, violencia y persecución racial. El mensaje fue interpretado por analistas políticos como un giro aún más radical dentro del Partido Demócrata en materia migratoria.
Ataque directo a la política migratoria de Trump
En su publicación, Steyer también apuntó contra el presidente Donald Trump, a quien acusó de perjudicar a los sectores más vulnerables mientras beneficia a las élites. Sin embargo, el planteo encendió alarmas en sectores conservadores y moderados, que consideran que este tipo de discursos debilitan las instituciones encargadas de garantizar el cumplimiento de la ley.
Durante la administración Trump, la política migratoria se centró en reforzar los controles fronterizos y combatir la inmigración ilegal, una línea que fue respaldada por amplios sectores del electorado estadounidense que exigen orden y seguridad.

Rechazo y preocupación por el impacto institucional
La propuesta de avanzar contra ICE no solo fue criticada por dirigentes republicanos, sino también por especialistas en seguridad que advierten sobre el impacto que tendría eliminar o perseguir judicialmente a una agencia federal clave.








