El Secretario de Estado, Marco Rubio, testificó ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado por primera vez desde el inicio de la guerra en Irán. El propósito central de la audiencia era presentar la solicitud de presupuesto anual para el Departamento de Estado.
Sin embargo, la atención se desvió rápidamente hacia el frágil alto el fuego entre Washington y Teherán, el cual se ha tensado aún más en los últimos días debido a los ataques perpetrados por Irán y Hezbolá. En este contexto, los demócratas intentaron humillar a Rubio, pero fallaron estrepitosamente.
Durante la sesión, el senador demócrata Chris Van Hollen cuestionó a Rubio sobre si el gobierno de Donald Trump había hallado "nuevas pruebas" que justificaran la reintegración de Cuba en la lista de estados patrocinadores del terrorismo.










