El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes que Cuba no podrá superar su profunda crisis económica mientras permanezcan en el poder los actuales dirigentes del régimen y los responsables del conglomerado militar que domina gran parte de la economía de la isla.
Sus declaraciones, realizadas durante una audiencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, constituyen la posición más explícita de la administración del presidente Donald Trump respecto a las condiciones necesarias para modificar la política de presión aplicada contra La Habana.
Rubio señaló que el principal obstáculo para la recuperación de Cuba no son las sanciones estadounidenses, sino la estructura de poder que gobierna el país desde hace décadas. En particular, apuntó contra el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), el conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias, al que numerosos analistas atribuyen una influencia determinante sobre los sectores más rentables de la economía cubana.
''La pregunta es si pueden reformarse dadas las personas que actualmente están al mando, tanto de GAESA como del propio Gobierno. Y creo que la respuesta es que no pueden'', declaró el jefe de la diplomacia estadounidense. Según Rubio, el sistema político y económico cubano carece de la capacidad necesaria para emprender reformas profundas mientras continúen dirigiéndolo los mismos actores que han supervisado décadas de estancamiento económico.













