Reino Unido le pidió a Chipre la extradición de un hombre bajo sospecha de espiar para el régimen iraní

El gobierno británico acusa a un ciudadano británico-azerbaiyano de espiar una base militar en Chipre y entregar información al régimen iraní.

El gobierno británico acusa a un ciudadano británico-azerbaiyano de espiar una base militar en Chipre y entregar información al régimen iraní.

La modernización se da en paralelo a informes que advierten que Rusia utiliza al país como una "guarida de espías".

Un ex agente fronterizo y un ex policía de Hong Kong recibieron penas de hasta 10 años por espiar a disidentes en Reino Unido.

El arresto de U Min Zin refuerza las denuncias sobre detenciones arbitrarias y falta de garantías judiciales en China.

El sospechoso, arrestado en Alicante, fue extraditado a Alemania y permanece en prisión preventiva.

Eileen Wang se declaró culpable de actuar como agente ilegal de China mientras ocupaba cargos públicos en California.

La mujer permanece detenida mientras Noruega investiga un intento de acceso ilegal a datos satelitales con una posible red encubierta.

Dmitrii Novikov fue expulsado del país tras ser acusado de operar con identidades falsas y campañas digitales.

Viena tomó la decisión tras investigaciones internas y refuerza la preocupación por actividades encubiertas en territorio europeo.

La presentación judicial acusa a comunicadores y directivos del canal de haber realizado grabaciones clandestinas dentro de la Casa de Gobierno.

El caso expone la creciente infiltración rusa en estructuras militares europeas.

El Kremlin bloquea servicios, impone apps estatales y controla la información.

Mientras más de 20 medios quedaron bajo sospecha, solo dos avanzaron sobre responsables concretos.

El director del medio lo habría puesto al servicio del espionaje ruso.

La respuesta llega tras el intento de Rusia de desmentir la operación de espionaje.

El presidente Javier Milei lanzó un duro mensaje en redes sociales donde calificó como de extrema gravedad institucional el espionaje detectado y anticipó una investigación profunda para identificar a todos los responsables.

La policía de Escocia imputó formalmente a un hombre de nacionalidad iraní y una mujer rumana por intentar acceder a una importante base militar.








