Un juez neoyorquino declaró inimputable a una madre que mató a sus dos hijos en un refugio por supuestamente padecer "psicosis posparto", en un caso que guarda similitudes escalofriantes con el de la enfermera Lindsay Clancy, la infanticida que las feministas convirtieron en un símbolo.
La madre, Dimone Fleming, de 26 años, se libró de cualquier responsabilidad penal pese a haber confesado que asesinó a sus dos hijos —Daishawn Fleming, de 3 años, y Octavius Canada, de 11 meses— en un refugio familiar del barrio del Bronx. El psiquiatra forense que la evaluó declaró que la acusada estaba "gravemente psicótica y desconectada de la realidad".











