Estados Unidos advirtió que Rusia podría estar desarrollando un arma nuclear anti-satélite destinada a ser colocada en órbita, capaz de inutilizar cientos o incluso miles de satélites en un solo evento. La alerta fue formulada por el general Stephen Whiting, jefe del Mando Espacial estadounidense, durante el ''Simposio Espacial'' celebrado en Colorado Springs, y refleja una creciente preocupación en Washington por la acelerada militarización del espacio exterior.
Según explicó el comandante, Moscú estaría evaluando desplegar un dispositivo nuclear en órbita baja terrestre con el objetivo de generar una detonación que produciría un pulso electromagnético masivo. Este fenómeno no solo destruiría los satélites cercanos en el momento de la explosión, sino que también alteraría de forma prolongada el entorno espacial, elevando los niveles de radiación y degradando el funcionamiento de otros sistemas orbitales durante meses o incluso años.
La amenaza resulta especialmente grave si se tiene en cuenta que la mayoría de los satélites operativos, más del 90%, se concentran en esa franja orbital. Allí se ubican infraestructuras críticas para el funcionamiento del mundo moderno, como los sistemas de navegación, comunicaciones, observación terrestre y alerta temprana. Una interrupción masiva de estos servicios tendría consecuencias inmediatas no solo en el ámbito militar, sino también en sectores civiles clave como la aviación, las telecomunicaciones y los mercados financieros.












