Las negociaciones entre Estados Unidos e India para alcanzar un acuerdo comercial permanecen estancadas después de que una nueva ronda de conversaciones concluyera sin consenso sobre un pacto interino. Aunque ambos gobiernos reiteraron su disposición a seguir dialogando, las diferencias en torno a los aranceles, el acceso a los mercados y las concesiones comerciales impidieron cerrar un entendimiento que había generado expectativas en las últimas semanas.
El desacuerdo quedó en evidencia tras la visita a Nueva Delhi del representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, quien el mes pasado sostuvo reuniones con funcionarios indios para avanzar en un acuerdo preliminar. Pese al optimismo inicial, las conversaciones finalizaron sin resultados concretos.
De acuerdo con fuentes cercanas a las negociaciones, el Gobierno del primer ministro Narendra Modi decidió no aceptar las condiciones planteadas por Washington al considerar que la propuesta no respondía a sus principales demandas. Entre ellas figuraban obtener un tratamiento arancelario preferencial frente a competidores como China y recibir garantías de que Estados Unidos no impondría nuevos gravámenes una vez firmado el acuerdo.
Las autoridades indias también mantuvieron su negativa a realizar concesiones en sectores considerados estratégicos, especialmente el agrícola. Un funcionario del Gobierno aseguró que Nueva Delhi no tiene intención de acelerar un acuerdo que no considere favorable ni de ceder en cuestiones que forman parte de sus líneas rojas en la negociación.
Tras la visita de Jamieson Greer a la India, el gobierno de Modi decidió no aceptar las concesiones estadounidenses para cerrar un acuerdo comercial
Desde Washington, en cambio, la postura ha sido que cualquier acceso preferencial al mercado estadounidense debe ir acompañado de compromisos equivalentes por parte de India. La administración del presidente Donald Trump sostiene que los acuerdos comerciales deben basarse en la reciprocidad y garantizar beneficios concretos para los trabajadores, las empresas y los productores estadounidenses.
La política comercial impulsada por Trump ha estado marcada por una estrategia de mayor presión sobre los socios comerciales de Estados Unidos. Bajo el principio de ''Estados Unidos Primero'', la Casa Blanca ha defendido el uso de aranceles como herramienta para corregir desequilibrios comerciales y negociar condiciones más favorables para la economía estadounidense.
Actualmente, la mayoría de los productos procedentes de India están sujetos a un arancel del 10 % al ingresar al mercado estadounidense. Sin embargo, la administración Trump evalúa la aplicación de nuevos gravámenes a varios países, incluida India, en el marco de investigaciones relacionadas con el exceso de capacidad industrial y con mercancías presuntamente fabricadas mediante trabajo forzado.
Washington también ha planteado aranceles adicionales de hasta el 12,5 % para decenas de países que no han adoptado medidas suficientes para impedir la comercialización de bienes vinculados con prácticas laborales cuestionadas. India ha rechazado esas acusaciones y sostiene que no incurre en esas conductas.
El gobierno de Trump lleva a cabo una política de fuerte presión a los socios comerciales con los cuales Estados Unidos mantiene una balanza comercial deficitaria
Pese al estancamiento, ambas partes mantienen abiertas las negociaciones. El ministro de Comercio de India, Piyush Goyal, afirmó este lunes que los dos países continúan ''plenamente comprometidos'' con la búsqueda de un acuerdo equilibrado y beneficioso para ambas economías. Según explicó, las conversaciones siguen avanzando con el objetivo de alcanzar un tratado que ofrezca ventajas tangibles para empresas, agricultores, trabajadores y consumidores de ambos países.
En la misma línea, el secretario de Comercio de India, Rajesh Agrawal, señaló que el marco general del acuerdo ya está preparado y que únicamente resta definir el momento oportuno para formalizar su firma.
Desde la administración estadounidense también transmitieron confianza en que las conversaciones continuarán, aunque reconocieron que las negociaciones han avanzado con lentitud debido a la complejidad del proceso y a las diferencias que persisten sobre varios aspectos fundamentales del tratado.
Mientras tanto, la posición negociadora de India se ha fortalecido gracias al desempeño reciente de su economía. Analistas destacan que el crecimiento de las exportaciones, la firma de nuevos acuerdos comerciales con otros mercados y la reducción de algunos riesgos internacionales han otorgado a Nueva Delhi un mayor margen para negociar sin la necesidad de aceptar rápidamente las condiciones planteadas por Washington.
El ministro de Comercio de la India aseguró que las charlas para alcanzar un acuerdo continúan y buscarán una solución que satisfaga a todas las partes
Entre abril y junio, las exportaciones indias de mercancías crecieron alrededor de un 15 % respecto al mismo período del año anterior, impulsadas principalmente por el aumento del valor de los envíos de productos petroleros. Además, las exportaciones hacia los países del golfo Pérsico recuperaron los niveles previos al conflicto con Irán, mientras que las ventas al mercado estadounidense también registraron un incremento.
India también avanza en la diversificación de sus relaciones comerciales. Un tratado de libre comercio con el Reino Unido entrará en vigor este mes y las autoridades esperan concluir un acuerdo similar con la Unión Europea a comienzos del próximo año, lo que reduce parcialmente la presión para cerrar de inmediato un pacto con Estados Unidos.
A ello se suma la mejora de las perspectivas económicas del país. Goldman Sachs elevó recientemente su previsión de crecimiento para India en 2026 hasta el 6,8 %, al tiempo que redujo sus estimaciones de inflación y déficit de cuenta corriente, favorecida por la caída de los precios internacionales del petróleo.
India ha tenido un gran repunte en el plano comercial durante los últimos años, en los cuales las exportaciones crecieron cerca de un 15%