Múltiples aeronaves estadounidenses sobrevuelan el área de impacto del avión de combate derribado por Irán para hallar a los pilotos sobrevivientes.
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El ejército estadounidense inició una operación de búsqueda y rescate tras el presunto derribo de un caza estadounidense en territorio iraní, según informó la agencia de noticias iraní Fars y confirmaron fuentes estadounidenses a medios internacionales. Este hecho marca el primer caso conocido de un avión estadounidense que se estrella dentro de territorio hostil en el conflicto que se prolonga por más de un mes.
Fars señaló que un sistema de defensa aérea de la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica alcanzó y destruyó un caza identificado por ellos como un F-35. Sin embargo, análisis de las imágenes publicadas sugieren que se trataría de un F-15, perteneciente al 48.º Ala de Caza con base en la RAF Lakenheath, en el Reino Unido. Fragmentos de la aeronave mostraban un logotipo parcial de las ''Fuerzas Aéreas de EEUU en Europa'' y advertencias de seguridad propias de un F-15, lo que fue confirmado por expertos.
El destino de los pilotos no quedó claro de inmediato. Inicialmente, Fars indicó que el avión había sido ''completamente destruido'' y que era poco probable que hubieran logrado eyectarse. Posteriormente, los medios iraníes informaron que las fuerzas terrestres habían iniciado un operativo para localizar a los pilotos o los restos del avión. Además, la televisión estatal y agencias aliadas instaron a los civiles a colaborar en la captura del ''piloto enemigo'', incluso ofreciendo recompensas, lo que genera preocupaciones sobre la seguridad de la población y posibles violaciones a normas internacionales sobre combatientes fuera de combate.
A pesar de que el régimen terrorista de Irán afirma haber derribado un F-35, los restos determinaron que se trata de un caza F-15E
El derribo se sumaría a otros incidentes ocurridos durante la denominada ''Operación Furia Épica'', nombre que la administración de Donald Trumpdio a la intervención militar contra Irán tras los ataques del 28 de febrero que provocaron la muerte del ayatollah Ali Jamenei.
Hasta la fecha, el conflicto ha dejado 13 militares estadounidenses fallecidos, siete por fuego enemigo y seis en accidentes aéreos, y cerca de 370 heridos. Entre los incidentes previos se incluyen tres F-15 derribados accidentalmente por las defensas aéreas kuwaitíes, cuyos tripulantes lograron eyectarse de manera segura, y el accidente de un avión cisterna KC-135 en Irak, que no estuvo relacionado con fuego hostil.
Analistas militares destacan que la respuesta estadounidense refleja una gran disciplina y profesionalismo frente a la provocación iraní. La insistencia de Irán en presentar versiones contradictorias, sumada a la convocatoria a civiles para capturar a un piloto, evidencia una estrategia de propaganda que busca presionar políticamente y desmoralizar a las fuerzas estadounidenses, en lugar de manejar el conflicto de manera transparente.
El conflicto regional comenzó tras ataques estadounidenses e israelíes contra objetivos militares iraníes luego del estancamiento de las negociaciones para frenar el amenazante programa nuclear y de misiles de Irán. Las represalias de Teherán incluyeron ataques terroristas con drones y misiles a lo largo del Golfo y el cierre del Estrecho de Ormuz, aumentando los riesgos de confrontaciones directas con fuerzas estadounidenses y aliadas.
El gobierno de Trump comenzó de inmediato un heroico operativo de rescate para hallar a los pilotos desaparecidos en territorio hostil