Poniendo fin a las "zonas vulnerables", El Departamento de Guerra garantiza que los soldados puedan protegerse a sí mismos.
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El secretario de Guerra del gobierno de Trump, Pete Hegseth, anunció el jueves que estaba poniendo fin a la política de que las instalaciones militares de los Estados Unidos sean "zonas libres de armas".
Hegseth firmó un decreto en el que se indica que los comandantes de las bases militares deberán permitir que los miembros del servicio soliciten permiso para llevar sus armas de fuego de posesión privada mientras están fuera de servicio. La medida rige independientemente de las regulaciones de armas de fuego impuestas por los estados en los que se ubican las bases militares.
"Nuestras instalaciones militares se han convertido en zonas libres de armas, dejando a nuestros miembros del servicio vulnerables y expuestos. Eso termina hoy", sentenció Hegseth al hacer el anuncio de cambio de la política.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth.
La ley estaba vigente desde 1992
"Nuestra gran república se basa en una idea simple, pero audaz", comentó Hegseth, diciendo que los EEUU fueron construidos en base a la idea de que los derechos fueron otorgados al pueblo por Dios en lugar de por el gobierno. "Hace 250 años, la Guerra Revolucionaria se libró para asegurar nuestros derechos dados por Dios. La Segunda Enmienda a nuestra Constitución consagra el derecho de todos los ciudadanos a portar armas para protegerse a sí mismos, a sus familias y a sus compatriotas", agregó el jefe del Pentágono.
Hegseth luego pasó a señalar que los uniformados estadounidenses están bien entrenados en el uso de armas de fuego y que no deberían tener prohibidos el ejercicio de sus derechos simplemente porque estuvieran en una instalación militar. "Nuestros combatientes defienden el derecho de los demás a portar armas; ellos mismos deberían poder hacerlo", consideró.
El alto funcionario citó ataques recientes contra instalaciones militares, argumentando que si a los miembros del servicio entrenados se les permitiera armarse, tales amenazas podrían neutralizarse de forma más rápida. "En estos casos, los minutos son toda una vida", explicó defendiendo la nueva medida.
Que las bases militares sean zonas libres de armas fue una medida que se estableció en febrero de 1992. La misma restringió la portación de armas al "personal del Departamento de Defensa que participa regularmente en tareas de aplicación de la ley y seguridad". Donald Trump, durante su primera campaña presidencial en 2015, se pronunció en contra de la política y dijo que la eliminaría cuando llegue a la Casa Blanca.