Los abogados de Christa Pike confirmaron este miércoles por la noche que el estado de Tennessee le administró dos jeringas de pentobarbital, pero que la asesina todavía está viva, salió roncando del corredor de la muerte y fue llevada al hospital en ambulancia para recibir atención médica.
Por lo tanto, los abogados de Pike presentaron una moción de emergencia para suspender su ejecución después de que la inyección letal que le administraron los funcionarios de la prisión no detuviera su corazón. "La Sra. Pike no ha perdido el conocimiento, todavía tiene pulso y está roncando de manera audible", indicó el representante legal.
Ningún funcionario del Departamento de Corrección de Tennessee ha hablado desde el intento de ejecución fallido. Los testigos, entre ellos periodistas que estaban en la sala de ejecución, afirmaron que Pike estuvo viva durante más de una hora y seguía respirando cuando se les ordenó salir de la sala.
El protocolo estatal de Tennessee permite darle al condenado un segundo conjunto de medicamentos de respaldo cinco minutos después del primero. Sin embargo, dicho documento no especifica qué sucede si estos fallan. Además, la orden de ejecución contra Pike expira a la medianoche hora estadounidense.
Pike siendo condenada a la muerte en 1996.
Hoy a la tarde, la Corte Suprema de EEUU levantó la medida cautelar impuesta por un tribunal de apelaciones que paralizaba la ejecución de Pike. En una decisión de 6 votos contra 3, el máximo tribunal determinó que la ejecución podía proceder antes de la medianoche. Las juezas de izquierda Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson se opusieron a esta pena.
Pike, de 50 años, es la única mujer en el corredor de la muerte de Tennessee y estaba destinada a ser la primera mujer ejecutada en ese estado en más de 200 años. En enero de 1995, cuando tenía 18 años, ella y otros dos estudiantes atrajeron a la joven Colleen Slemmer, de 19 años, al campus de la Universidad de Tennessee en Knoxville, donde la golpearon y asesinaron.
Pike, que conservó un fragmento del cráneo de su víctima, fue condenada a la muerte en 1996 y Tadaryl Shipp, que entonces tenía 17 años, recibió cadena perpetua. La otra estudiante que tomó parte en el hecho, Shadolla Peterson, testificó y obtuvo libertad condicional.
El gobernador Bill Lee le negó la clemencia el lunes. "Tras una deliberación consciente de la solicitud de clemencia de Christa Gail Pike, y después de una revisión exhaustiva del caso, mantengo la sentencia del estado de Tennessee y no planeo intervenir".