Estados Unidos anunció este jueves una nueva ampliación de las sanciones contra la dictadura cubana al incluir al mandatario Miguel Díaz-Canel, miembros de su familia y familiares directos de Raúl Castro en una lista de personas sujetas a restricciones económicas, en una medida que incrementa la presión de Washington sobre la cúpula dirigente de la isla.
El Departamento del Tesoro informó que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) incorporó nuevamente a Díaz-Canel a su lista de sancionados y extendió las medidas a su esposa, Lis Cuesta Pedraza; a su hijastro, Manuel Anido Cuesta; a Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro; y a Raúl Alejandro Castro Calis, nieto del ex gobernante cubano.
Las sanciones implican el bloqueo de cualquier activo o propiedad que los afectados puedan poseer en territorio estadounidense o bajo jurisdicción de Estados Unidos. Asimismo, ciudadanos y empresas estadounidenses tienen prohibido realizar transacciones con las personas incluidas en la lista, salvo autorización específica del gobierno federal.

La decisión constituye una ampliación de las medidas ya existentes contra dirigentes cubanos y refleja la intención de Washington de aumentar la presión no solo sobre funcionarios del Estado, sino también sobre personas consideradas parte del círculo más cercano al poder político en La Habana.
Según explicó el Departamento del Tesoro, las sanciones fueron adoptadas bajo la Orden Ejecutiva 14404, un mecanismo utilizado por Estados Unidos para aplicar restricciones financieras a individuos y organizaciones vinculadas al gobierno cubano.
Además de las sanciones personales, Washington incorporó a cinco entidades cubanas a su lista negra. Entre ellas figura el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR), considerado uno de los organismos con mayor influencia dentro de la estructura estatal cubana.













