El gobierno de Donald Trump intensificó su ofensiva económica contra el régimen iraní con una nueva ronda de sanciones dirigidas contra empresas y personas acusadas de facilitar el transporte clandestino de petróleo y proporcionar servicios aéreos a compañías vinculadas con Teherán. Las medidas, anunciadas este miércoles por el Departamento del Tesoro, apuntan especialmente a una red empresarial con sede en India que habría utilizado registros marítimos fraudulentos para ayudar a la flota clandestina iraní a evadir las restricciones internacionales.
La nueva acción forma parte de la denominada ''Operación Marginación Económica'', una campaña impulsada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, para cortar las fuentes de financiamiento que permiten al régimen islámico sostener sus actividades económicas, militares y el respaldo a organizaciones aliadas en el extranjero.
''Como hemos dicho muchas veces, bajo la Operación Economic Outcast, o están con nosotros o están contra nosotros'', afirmó Bessent al anunciar las medidas.

La ofensiva estadounidense busca impedir que empresas extranjeras continúen proporcionando servicios financieros, comerciales y logísticos que permiten a Irán mantener sus exportaciones de petróleo pese a las sanciones. En agosto, Bessent había anunciado que Washington trabajaría para excluir del sistema financiero basado en el dólar a cualquier entidad que facilitara operaciones de lavado de dinero en nombre del régimen iraní.
Uno de los principales objetivos de la nueva ronda de sanciones es una red empresarial con sede en Chandigarh, India, que presuntamente habría comercializado banderas falsas y certificaciones marítimas fraudulentas para embarcaciones sancionadas que transportaban petróleo iraní destinado al aparato militar de Teherán y sus aliados.












