La Administración del presidente Donald Trump suspendió un programa que permitía a ciudadanos chinos viajar sin visa a las Islas Marianas del Norte, un territorio estadounidense estratégico en el Pacífico, ante las preocupaciones por el turismo de nacimiento, el espionaje y las posibles amenazas a la seguridad nacional. La decisión busca cerrar una vía de entrada que legisladores republicanos consideran vulnerable a los abusos y que podría facilitar actividades perjudiciales para los intereses de Estados Unidos.
La medida fue adoptada por el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, y afecta a un programa establecido durante el gobierno de Joe Biden que autorizaba a ciudadanos chinos previamente evaluados a permanecer hasta 14 días en las islas sin tramitar una visa consular estadounidense.
En un aviso oficial, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) advirtió que el mecanismo podría facilitar viajes destinados a dar a luz en territorio estadounidense para obtener la ciudadanía para los hijos, así como actividades de recopilación de inteligencia y desplazamientos ilegales hacia Guam, donde Estados Unidos mantiene importantes instalaciones militares.
La suspensión entrará en vigor el 30 de octubre a las 14:00, y se aplicará tanto a nuevos solicitantes como a viajeros que ya hayan recibido autorización. Quienes se encuentren actualmente en las islas bajo el programa podrán completar su estancia aprobada, pero necesitarán una visa para futuras visitas, salvo que reúnan los requisitos de otra excepción legal.

La decisión responde a los reclamos de legisladores republicanos que habían solicitado al gobierno revisar el programa por sus posibles consecuencias migratorias y estratégicas.
En abril, los senadores Mike Lee, de Utah; Rick Scott, de Florida; John Cornyn, de Texas, y Bill Cassidy, de Louisiana, instaron a Mullin a poner fin al mecanismo, al considerar que incentivaba el turismo de nacimiento y podía comprometer la seguridad nacional.
Lee celebró el anuncio y agradeció al presidente Trump por actuar contra lo que es considerado una vulnerabilidad del sistema migratorio estadounidense.















