Google Maps comenzó a mostrar el nombre de “Lake America” en lugar de “Lake Ontario” para los usuarios de Estados Unidos, en una modificación que responde a la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump para rebautizar el lago Ontario.
El cambio fue implementado por Google luego de la actualización del Geographic Names Information System (GNIS), el registro oficial utilizado para establecer los nombres geográficos de uso federal en Estados Unidos.
La modificación no se aplica de la misma manera en todos los países. Google explicó que mantendrá la denominación “Lake Ontario” para los usuarios de Canadá, mientras que quienes consulten Google Maps desde otros países podrán visualizar ambas denominaciones. En esos casos, “Lake America” aparecerá entre paréntesis.
Google Maps en EEUU.
De esta manera, la compañía aplica un criterio que ya utiliza cuando existen diferentes nombres para un mismo lugar según la jurisdicción. El cambio afecta exclusivamente la forma en que el nombre es mostrado de acuerdo con el país desde el cual se accede al servicio y no modifica la denominación oficial fuera de Estados Unidos.
La actualización de Google Maps se produjo después de que Trump firmara la semana pasada una orden para cambiar el nombre del lago Ontario, el menor de los cinco Grandes Lagos.
El decreto estableció que el secretario del Interior, Doug Burgum, debía actualizar el GNIS, en coordinación con la Junta de Nombres Geográficos de Estados Unidos, organismo encargado de estandarizar las referencias utilizadas por el Gobierno federal.
Un cartel de los Grandes Lagos.
El Golfo de America
La decisión no constituye el primer cambio de este tipo realizado por Google durante la administración Trump. La compañía había adoptado anteriormente un procedimiento similar con el Golfo de México, que comenzó a figurar como “Gulf of America” para los usuarios estadounidenses después de otro decreto firmado por el presidente al comienzo de su mandato.
El nuevo cambio en Google Maps ocurre además en un contexto de fuerte tensión entre Estados Unidos y Canadá debido a la disputa comercial entre ambos países.
Las relaciones bilaterales se complicaron después de que las negociaciones no consiguieran alcanzar un acuerdo y Washington avanzara con aranceles del 50% sobre cientos de productos canadienses. Como respuesta, Ottawa anunció tarifas recíprocas de hasta 50% sobre productos estadounidenses.
Trump había anticipado el cambio de denominación durante ese conflicto y vinculó la medida con argumentos de soberanía y desarrollo histórico de Estados Unidos.
El presidente también presentó al lago como un recurso económico relevante para el país y sostuvo que el nuevo nombre representaba un reconocimiento a su importancia para la economía estadounidense.