El presidente confirmó que con el histórico acuerdo con Venezuela se recompondrán las reservas estratégicas que Biden dejó al borde de mínimos históricos.
El presidente Donald Trump confirmó este domingo que el petróleo que Estados Unidos recibirá como producto del histórico acuerdo alcanzado con Venezuela se destinará a reabastecer la Reserva Estratégica de Petróleo de su país, la cual el expresidente demócrata Joe Biden redujo considerablemente en los últimos años.
El mandatario indicó en su publicación que el proceso de "llenado" comenzará próximamente y calificó el crudo venezolano como un "regalo de Venezuela para el pueblo de Estados Unidos". Por su parte, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró que este pacto —que tendrá una duración de 25 años— contribuirá a modernizar la industria, impulsar la economía local y fortalecer la seguridad energética regional.
"Este proyecto bilateral a 25 años contempla el desarrollo de 17 yacimientos petrolíferos estratégicos con una meta de producción superior a los 1,5 millones de barriles diarios", precisó Rodríguez a través de la emisora estatal VTV. "Esa cifra se refiere únicamente al acuerdo bilateral entre Venezuela y Estados Unidos".
La mandataria interna brindó una cadena nacional anoche para anunciar el nuevo acuerdo.
La mandataria interina añadió que dicha meta inicial de 1,5 millones de bpd es solo el comienzo, ya que el plan más amplio también abarca el desarrollo de ocho bloques petroleros nuevos como parte de una expansión integral del sector energético del país, con Chevron liderando la carga en este sector.
La reserva de petróleo estadounidense se encuentra en su nivel más bajo en 44 años y alberga unos 290 millones de barriles. El proceso de reducción, para dar respuesta a las disrupciones globales en el suministro, comenzó cuando Rusia invadió Ucrania durante el mandato de Biden, y se profundizó ante el conflicto con Irán.
Con todo, al firmar este pacto Trump se aseguró el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de reservas de petróleo venezolanas, apostando que, a cambio, las empresas estadounidenses puedan revivir la deteriorada industria energética del país sudamericano.
Cabe señalar que Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero su producción actual ronda los 1,25 millones de bpd —muy por debajo de su potencial— debido a años de desinversión y mala gestión.