La policía de Chicago investiga la muerte de un niño de 2 años que fue hallado inconsciente dentro de una vivienda. Los oficiales ingresaron a la propiedad cuando la madre, principal sospechosa del crimen, intentaba autolesionarse, en un caso que podría ser una imitación del de Lindsay Clancy, la referente de las feministas que actualmente se encuentra en juicio en Massachusetts.
La presunta asesina fue trasladada al hospital con heridas que no revisten gravedad, mientras que la criatura, pese a que se le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), no logró sobrevivir a sus heridas y falleció a los pocos minutos. La Justicia investiga el hecho como un "homicidio intrafamiliar" y la autopsia determinó que el niño falleció a causa de un "aparente homicidio", según informó el Chicago Sun-Times.
"Es absolutamente devastador que esto pueda ser otra situación al estilo Lindsay Clancy, en nuestro vecindario, en nuestra comunidad. Uno nunca piensa que va a golpear tan cerca de casa", declaró una sorprendida vecina a los medios locales.
Clancy también mató a sus tres hijos pequeños y luego intentó quitarse la vida tirándose desde el balcón de un segundo piso, acción que la dejó paralizada desde la cintura para abajo. Un jurado popular, que ya le ha avisado dos veces al juez que preside el caso que no están siendo capaces de llegar a una veredicto unánime, delibera actualmente sobre el destino de la imputada.
La defensa argumenta que Clancy padecía una enfermedad mental posparto, mientras que la fiscalía sostiene que los asesinatos fueron premeditados y que ella debería ser condenada a cadena perpetua. El caso de Clancy ha dividido la opinión pública nacional y ha atraído a feministas que simpatizan con la filicida y que hacen marchas por todo el país, muchas de ellos luciendo prendas de color rosa.
Feministas vestidas de rosa defienden a la infanticida en juicio.