Los mercados internacionales reaccionaron con fuerza este martes por la noche tras el anuncio de un alto el fuego temporal en el conflicto entre Estados Unidos e Irán, una medida impulsada por el presidente Donald Trump que apunta a reducir tensiones en una de las regiones más sensibles para el suministro energético global y puso de rodillas al régimen de Jamenei.
El mandatario informó que acordó suspender las operaciones militares durante un período de dos semanas, condicionado a que Irán garantice la apertura ''completa, inmediata y segura'' del Estrecho de Ormuz. Este paso marítimo es clave para el comercio internacional de petróleo, ya que por allí circula aproximadamente el 20% del suministro mundial de crudo.
La noticia tuvo un impacto inmediato en los mercados energéticos. El precio del petróleo ''West Texas Intermediate'' (WTI), que durante el día había alcanzado niveles cercanos a los 117 dólares por barril, cayó abruptamente más de un 16% en operaciones nocturnas, ubicándose por debajo de los 94 dólares. La baja refleja un alivio significativo entre los inversores ante la posibilidad de una desescalada en el conflicto.
En paralelo, los mercados financieros mostraron un fuerte repunte. Los futuros del S&P 500 subieron más de un 2,5%, mientras que los del Dow Jones avanzaron cerca de 1.000 puntos y los del Nasdaq 100 registraron incrementos cercanos al 3%. También se observaron alzas en otros indicadores globales, anticipando una apertura positiva en Asia y Europa.

El anuncio se produjo en un contexto de alta tensión. Durante las semanas previas, el tránsito por el Estrecho de Ormuz se había visto severamente afectado por ataques y amenazas contra embarcaciones comerciales, lo que generó una interrupción sin precedentes en el flujo de petróleo. Esta situación impulsó los precios de la energía, incluyendo gasolina, diésel y combustible para aviación, y alimentó temores de escasez a nivel global.










