Una reunión maratónica tuvo lugar este lunes entre el enviado de Trump, Jared Kushner, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sobre el futuro del alto el fuego en Gaza y el desarme de Hamás. Los negociadores estadounidenses aceptaron la postura israelí de que el desarme del grupo terrorista debe producirse como condición innegociable para que se reconstruya el enclave.
Acompañaron a Kushner en el encuentro con Netanyahu el ex primer ministro británico Tony Blair y el director del Consejo de la Paz, Nickolay Mladenov. La oficina del premier israelí calificó las conversaciones de "profundas y constructivas" en un comunicado.
Según dicho comunicado, los equipos de Trump y de Netanyahu acordaron que la desmilitarización de la franja "debe ser rápida y completarse antes de cualquier reconstrucción" y debe incluir "cada arma, ligera y pesada, y cada túnel" del grupo terrorista.
"Con el respaldo del presidente Donald Trump, las partes comparten objetivos claros: una Gaza totalmente desmilitarizada y desradicalizada que no represente ninguna amenaza para Israel, y donde los habitantes de Gaza puedan buscar la prosperidad y la dignidad en paz", dijo un funcionario en condición de anonimato.
Kusher, yerno de Trump, se reunió con el líder israelí hoy.
Otro funcionario del Consejo de la Paz de Trump calificó el encuentro de "muy productivo" y señaló que derivó en un acuerdo sobre "un camino a seguir". "Los israelíes le van a dar una oportunidad. Ahora le toca a Hamás demostrar si realmente tiene la intención de cumplir", afirmó.
Kushner, quien es el yerno de Trump, se reunió el domingo con el cabecilla de Hamás, Khalil al-Hayya, en El Cairo para discutir sobre el desarme, en un encuentro en donde también participaron diplomáticos de Egipto, Catar y Turquía. El líder terrorista exigió que Israel detenga sus ataques contra Gaza y se retire a la llamada "línea amarilla" que divide el territorio antes de iniciar la implementación.
El plan de paz de Trump para la Franja cuenta con una hoja de ruta que obliga a Hamás a que entregue sus armas a un comité tecnocrático encargado de supervisar las operaciones diarias en el territorio. Sin embargo, el grupo terrorista ha condicionado la entrega de su armamento más pesado a la creación de un Estado palestino, algo que Washington y Tel Aviv rechazan, por lo que la presión sobre el grupo palestino se intensificará.
Netanyahu visitó a Trump en la Casa Blanca a principios de este mes.