La diplomacia iraní le hizo un guiño a la Casa Blanca, pero las divisiones en el régimen persisten y la posibilidad de llegar a un acuerdo final para terminar la guerra sigue en duda.
El presidente Donald Trump canceló los ataques masivos que tenía previsto lanzar contra Irán este fin de semana luego de que los negociadores del régimen iraní indicaran que estaban abiertos a reabrir el estrecho de Ormuz.
De acuerdo con la información manejada por el periodista Barak Ravid, el canciller del régimen, Abbas Araghchi, le comunicó a diplomáticos cataríes y estadounidenses que Teherán estaba dispuesto a reabrir el Estrecho de Ormuz bajo un acuerdo que le permitiría a los barcos entrar por las aguas iraníes y salir por Omán.
Anoche, Trump anunció en sus redes sociales que había decidido posponer los ataques programados contra Irán que incluían bombardeos a infraestructura crítica dentro de la República Islámica. "Acabamos de recibir una solicitud de Irán y de otros países de Oriente Medio para suspender cualquier ataque, ya que se han acordado los parámetros de un acuerdo", publicó el presidente.
"Esto incluiría la APERTURA INMEDIATA, COMPLETA Y TOTAL DEL ESTRECHO DE ORMUZ, y el fin de la amenaza nuclear de Irán", añadió. "He aceptado, en beneficio futuro del MUNDO y, asimismo, de la supervivencia de un Irán exitoso y próspero, cancelar el ataque, a condición de poder concretar un ACUERDO con rapidez", sentenció.
El canciller Abbas Araghchi es visto como un moderado dentro del régimen.
La postura saudí, clave para convencer a Trump
En palabras de Trump, el ejército de EEUU "está listo, armado hasta los dientes y preparado para actuar contra la República Islámica de Irán, con niveles de terror militar, fuerza y poder no vistos desde la Segunda Guerra Mundial". Asimismo, el mandatario señaló que quiere un acuerdo rápido y que no tendrá mucha paciencia para las idas y vueltas del régimen iraní.
Otro factor preponderante en la decisión de Trump fue la opinión del líder saudí Mohamed bin Salman, quien lo instó a posponer la campaña de bombardeos y le planteó, junto a los otros países árabes, las bases para dar fin a guerra con Irán.
Otros miembros de la teocracia iraní, vinculados con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, declararon que no existía ningún tipo de compromiso con Washington. Cabe recordar que la cúpula de la Guardia ha bloqueado frecuentemente los acuerdos negociados por los diplomáticos iraníes y el equipo de Trump.
El Principe saudí fue clave para convencer a Trump.