En total, siete de un grupo de ocho senadores de Indiana que traicionaron a Trump y a sus votantes negándose a rediseñar el mapa electoral del estado perdieron sus bancas.
El recuento de votos de las primarias para el distrito número 23 del estado de Indiana decidió la elección a favor de una candidata respaldada por Donald Trump que se enfrentaba a un político del establishment republicano que se había opuesto a la redistribución de distritos (redistricting).
El senador estatal republicano Spencer Deery había quedado mínimamente al frente durante la noche de la elección primaria ocurrida en el mes de mayo, pero el recuento terminó inclinando la balanza para el lado de la trumpista Paula Copenhaver por tan solo tres votos, según reportaron medios locales.
En Indiana, ocho senadores estatales republicanos se negaron a apoyar una iniciativa para rediseñar el mapa electoral del estado, justamente como una respuesta ante el gerrymandering —la manipulación de los límites distritales— que los demócratas impulsan históricamente en los estados que controlan para sacar ventaja en el Congreso de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
Trump decidió castigar a estos republicanos por traicionar a sus votantes y apoyó a candidatos que los desafiaban en la interna, lo que derivó en que seis de estos ocho "rebeldes" perdieran sus bancas la misma noche de las primarias. La victoria de Copenhaver hace que la cifra de destronados ascienda ahora a siete.
Los siete candidatos que Trump apoyó en Indiana para desplazar de sus bancas a los legisladores rebeldes.