El Senado de Estados Unidos aprobó este viernes un paquete de USD 70.000 millones destinado a fortalecer el control migratorio y financiar las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza durante los próximos tres años, asegurando recursos para las principales políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump.
La iniciativa fue aprobada por 52 votos contra 47, tras semanas de negociaciones y una maratónica sesión legislativa que se extendió durante toda la noche.
La ley garantiza el financiamiento de ambas agencias federales hasta el final del actual mandato presidencial, consolidando una de las principales prioridades de la administración republicana: reforzar la seguridad fronteriza y combatir la inmigración ilegal.
Trump consigue una victoria clave para su agenda migratoria
La aprobación representa un importante triunfo político para la Casa Blanca en momentos en que la seguridad fronteriza se mantiene como una de las principales preocupaciones de los votantes estadounidenses.
Según informó Associated Press, los demócratas mantuvieron durante meses su bloqueo al financiamiento de ICE y de la Patrulla Fronteriza, una postura que se profundizó tras los incidentes ocurridos en Minneapolis a comienzos de año.
Sin embargo, los republicanos lograron avanzar mediante mecanismos legislativos que les permitieron sortear la resistencia demócrata y aprobar el proyecto sin apoyo opositor.

La nueva ley permitirá financiar operaciones de control migratorio, deportaciones, vigilancia fronteriza y contratación de personal adicional para ambas agencias.
La interna republicana casi hace fracasar la votación
Paradójicamente, el principal obstáculo para la aprobación no provino de los demócratas sino de sectores del propio Partido Republicano.
Varios senadores intentaron incorporar modificaciones para bloquear un fondo especial de USD 1.776 millones relacionado con acuerdos judiciales vinculados a Donald Trump.
El líder de la mayoría republicana, John Thune, impulsó mantener el proyecto enfocado exclusivamente en la cuestión migratoria para evitar complicaciones posteriores en la Cámara de Representantes.









