La inflación en Estados Unidos registró en junio una caída más pronunciada de lo previsto, sorprendiendo por completo a los analistas y economistas del mercado, cuyas proyecciones quedaron por debajo de los datos oficiales difundidos este martes por el Departamento de Trabajo.
Según las cifras publicadas, el índice de precios registró una baja mensual del 0,4%, lo que representa la mayor caída en seis años. Este descenso permitió además una moderación significativa de la inflación interanual, que pasó del 4,2% registrado en mayo al 3,5% en junio.











